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Artículo: ¿Cómo se quita el óxido del metal para que no vuelva?

¿Cómo se quita el óxido del metal para que no vuelva?

¿Cómo se quita el óxido del metal para que no vuelva?

Casi todo el mundo ha intentado quitar el óxido alguna vez con un cepillo de púas, un estropajo o una lija, y casi todo el mundo ha comprobado que funciona un rato, porque al cabo de unas semanas la mancha naranja vuelve a asomar exactamente donde estaba y toca repetir el trabajo. No es mala suerte ni falta de maña: el óxido no se queda solo en la superficie del metal, sino que se aloja también en poros e irregularidades, de modo que rascar la capa visible suele dejar restos debajo.

Eliminar el óxido de verdad pasa por disolverlo en lugar de arrancarlo, y eso se consigue aplicando un desoxidante de carácter ácido directamente sobre la pieza, dejándolo actuar desde unos minutos hasta varias horas según lo profundo que esté el óxido y aclarando después con abundante agua. El formato se elige según la pieza: líquido concentrado para superficies grandes y horizontales, spray para herramientas y piezas pequeñas, y gel para superficies verticales, donde el líquido resbala y no da tiempo a actuar. Antes conviene desengrasar si la pieza está muy engrasada, y después es imprescindible aclarar a conciencia y proteger el metal, pintándolo o aplicando un anticorrosión, porque una pieza recién desoxidada está limpia pero también desnuda y el óxido vuelve en cuanto regresa la humedad. En metales ligeros y en superficies pintadas, además, hay que ir con más cuidado que en el hierro.

A continuación, cada parte del proceso en detalle.

¿Por qué se oxida el metal y por qué vuelve a salir?

El metal se oxida cuando el hierro entra en contacto con oxígeno y humedad, y vuelve a salir porque al lijar o cepillar casi nunca se llega al fondo. Por eso aparece antes en exteriores, cerca del mar y en sitios húmedos como garajes, sótanos o trasteros, y por eso da igual que hablemos de una verja, de una herramienta o de la bisagra de una puerta: si hay hierro y hay humedad, tarde o temprano habrá óxido.

La parte que explica las reincidencias es la segunda. Cuando se cepilla una pieza se arranca la capa superior, que es la que se ve, pero el óxido que ha penetrado en los poros sigue ahí esperando, y en cuanto vuelve la humedad crece de nuevo hacia arriba hasta asomar por el mismo sitio. Un desoxidante químico actúa sobre todo el óxido que moja, también en los rincones e irregularidades a los que el cepillo no llega, y esa es la diferencia real entre quitarlo y taparlo.

¿Con qué se quita el óxido? Líquido, spray o gel

Se quita con un desoxidante de carácter ácido, y lo que conviene decidir bien no es tanto el producto como el formato, porque los tres hacen el mismo trabajo pero se comportan de forma muy distinta según dónde los apliques.

El líquido concentrado es el de las superficies grandes. Un ejemplo de este tipo de producto es el desoxidante para metales Ferronet, un desincrustante líquido ácido con alto poder desoxidante, desengrasante y descalcificante que se aplica puro con brocha, esponja o pistola y que, según la ficha del fabricante, cubre entre 25 y 30 m² por kilo. Cuando el óxido es solo superficial, esos chorreones que asoman por los poros de la pintura, puede diluirse al 10-20 % y llegar a rendir más de 100 m². No ataca al hierro ni al cobre, tampoco las superficies pintadas, y es biodegradable con certificación del test 301 A de la OCDE.

FERRONET, desoxidante náutico biodegradable en envase de producto, elimina óxido en superficies metálicas de embarcaciones y limpia cascos, cubiertas y estructuras.El spray es el formato cómodo para herramientas, herrajes, tornillería y manchas pequeñas, donde montar un cubo y una brocha no compensa. Un spray desoxidante como el Ferronet Instant responde a ese uso con un pulverizador dual que permite aplicarlo en espuma o en spray, y además del metal funciona sobre superficies pintadas, aunque puede matizarlas, y sobre gel coat y resinas.

FERRONET INSTANT, desoxidante con pulverizador para superficies metálicas en envase de producto, elimina óxido, cal y grasa con aplicación en espuma o spray.El gel resuelve el problema de siempre con barandillas, verjas y puertas de hierro, que es que el líquido resbala y no da tiempo a que actúe. Un desoxidante en gel como el Ferronet Gel es de acción controlada, pensado para superficies verticales y para evitar goteos y derrames, y se extiende con pincel de cerdas plásticas, rodillo o esponja. Resumiendo la elección: superficie grande y horizontal, líquido; pieza pequeña, spray; pieza en vertical, gel.

FERRONET GEL, desoxidante en gel para embarcaciones en envase de producto, elimina óxido y grasa en superficies metálicas verticales con acción precisa y controlada.

Qué formato de desoxidante usar según la pieza

Formato Piezas típicas Cómo se aplica Tiempo de actuación según ficha
Líquido concentrado (Ferronet) Superficies grandes y horizontales Puro con brocha, esponja o pistola; diluido al 10-20 % si el óxido es superficial Mínimo diez minutos
Spray (Ferronet Instant) Herramientas, herrajes, tornillería, manchas pequeñas Pulverizador dual, en espuma o en spray Cinco o quince minutos si el óxido es superficial; más si es profundo
Gel (Ferronet Gel) Barandillas, verjas, puertas y superficies verticales Pincel de cerdas plásticas, rodillo o esponja Minutos u horas, según el grado de oxidación


¿Cómo se aplica el desoxidante paso a paso?

Se aplica sobre la pieza limpia y desengrasada, se deja actuar el tiempo que pida el estado del óxido y se aclara con abundante agua, y el proceso es el mismo con los tres formatos, porque lo único que cambia es la herramienta de aplicación y la espera. Antes de empezar, guantes y gafas, que son productos ácidos, y consultar la ficha de seguridad del producto.

El primer paso es quitar el polvo y la suciedad suelta. Si la pieza tiene grasa, como pasa con las herramientas de taller o con las piezas de motor, conviene desengrasarla antes con un desengrasante como el N-100-DD, que es precisamente el que recomienda la ficha del Ferronet Gel para superficies muy engrasadas. Después se aplica el desoxidante: con brocha o esponja si es líquido, con el pulverizador si es spray y con pincel de plástico si es gel.

A partir de ahí toca esperar, y el tiempo depende del producto y de lo hondo que esté el óxido. El Ferronet pide un mínimo de diez minutos de actuación. El Ferronet Instant trabaja en cinco o quince minutos cuando el óxido es superficial y necesita tiempos de contacto superiores cuando es profundo. El Ferronet Gel se deja actuar minutos u horas, según el grado de oxidación, hasta que se forme una pasta. Según la ficha del Ferronet, además, su rendimiento aumenta trabajando en caliente. Luego se aclara con abundante agua, que es el paso que más se descuida y el más importante, porque no puede quedar resto de producto sobre la pieza; si esta estaba muy castigada es normal tener que dar una segunda pasada. Por último se seca y se protege.

Sobre el tiempo de actuación hay una duda razonable que conviene aclarar. Según sus fichas, estos desoxidantes no atacan al hierro ni al cobre, así que en esas piezas se puede dejar actuar el tiempo que pida el óxido. En metales ligeros y en superficies pintadas, en cambio, es mejor quedarse corto e ir comprobando. En cualquiera de los dos casos, aclarar bien al terminar.

¿Y el óxido del acero inoxidable y del aluminio?

No todos los metales se tratan igual: en inoxidable el planteamiento es aplicar el producto con tiempos cortos y probar antes, y en aluminio, zinc y estaño hay que ir con más cuidado todavía. Merece la pena leer la ficha antes de aplicar nada.

El acero inoxidable sí se oxida, aunque el nombre sugiera lo contrario, sobre todo en ambientes marinos o cuando está en contacto con piezas de hierro que lo contaminan. Suele tratarse de óxido superficial en forma de puntos o manchas, y lo prudente es tratarlo con el spray y un tiempo de actuación corto, probando primero en una zona poco visible. Con el aluminio, el zinc y el estaño la precaución es mayor, porque según su ficha el Ferronet puede atacar débilmente estos metales ligeros cuando no están aleados, de modo que lo prudente es aplicar el producto diluido y acortar el tiempo de actuación.

Caso aparte son las piezas pintadas con manchas de óxido, esos chorreones que salen en verjas y puertas cuando la pintura tiene poros o desconchones: el Ferronet no ataca la pintura, así que sirve para eliminarlos, y el Ferronet Instant tampoco la ataca, aunque puede matizar el brillo. Si esos mismos chorreones te salen en el gelcoat de una embarcación, el planteamiento cambia y pasa por un limpiador desincrustante específico, como explicamos en cómo limpiar el casco del barco.

¿Cómo se protege el metal una vez quitado el óxido?

Se protege en cuanto está seco, y hay dos caminos según la pieza: pintarlo o aplicarle un anticorrosión. Quitar el óxido es solo la mitad del trabajo, porque un metal recién desoxidado está limpio y sin ninguna protección, y en cuanto vuelva la humedad volverá también el óxido. El desoxidante no deja el metal protegido, lo deja preparado.

Pintar es la opción para verjas, puertas, barandillas y todo lo que viva a la intemperie, y aquí el propio proceso juega a favor, porque un producto como el Ferronet está indicado en su ficha como ideal para desoxidar antes de pintar. Para herramientas, mecanismos, bisagras, tornillería o motores, en cambio, no tiene sentido pintar, y lo que funciona es un lubricante multiusos y protector anticorrosión, como el ODÍN, que desplaza la humedad, incluso el agua salada, y lubrica y protege las partes metálicas. Se agita el envase, se pulveriza a 15-25 cm y se deja actuar, y es la rutina lógica para cualquier cosa de metal que se use poco.

¿Qué errores hacen que el óxido vuelva a salir?

Los errores que hacen que vuelva son saltarse el desengrasado, no dejar actuar el producto lo que necesita, aclarar mal y no proteger la pieza al terminar. No es solo el producto, también el orden y la paciencia: desengrasar primero, aplicar el desoxidante en el formato adecuado, dejar que actúe el tiempo que necesita, aclarar a conciencia y proteger al terminar. Quien se salta el aclarado o el protector es quien acaba repitiendo el trabajo en primavera, y quien se salta el desengrasado es quien cree que el producto no funciona.

Con el proceso claro, lo único que queda es elegir el formato que pide tu pieza. En la categoría de eliminación de óxido en metal de ProRide están los tres juntos, el Ferronet líquido, el Ferronet Instant en spray y el Ferronet Gel, cada uno con su ficha, su tiempo de actuación y su rendimiento según el fabricante, de modo que puedes comparar con calma antes de decidirte. Y sea cual sea el que elijas, no te saltes el último paso: la pieza sale limpia, pero es la pintura o el protector lo que hace que el óxido no vuelva.

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